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Masajes tántricos en zonas erógenas de la mujer

Toda la piel de la mujer es una zona erógena en sí, todo su cuerpo responde de una forma excepcional a roces, caricias y besos. Evidentemente, existen unas zonas dónde la estimulación causa una excitación aún más intensa. No son las mismas para todas ellas, varían en cada mujer. El hombre debe descubrir cuales son. Y los masajes eróticos ayudan mucho a encontrarlos ya que a través de ellos puedes experimentar las sensaciones que produce en tu pareja las caricias o besos en las distintas partes de su cuerpo. Aún así, queremos facilitarte un poco la labor y te vamos a descubrir algunas:


Los lóbulos de las orejas son muy sensibles a la excitación. Algunas mujeres reaccionan con tanta pasión al toque de sus lóbulos que pueden llegar a tener un orgasmo a causa de una simple caricia. La parte posterior del cuello es un área también muy sensible (aunque todo el cuello lo es en cierta medida). Una curiosidad, la aceptación de besos prolongados en el cuello suele significar que la mujer esta dispuesta a aceptar besos por todo su cuerpo.


La boca es, para la mayoría de las mujeres, una de sus zonas más erógenas y puede ser estimulada con rapidez con las yemas de los dedos y, sobre todo, besos. Esta estimulación en una mujer puede encender todo su cuerpo y producir un efecto directo en la excitación de sus órganos genitales.


Los pechos es una zona erógena bastante conocida. Son erógenos en un alto grado y desempeñan un papel vital en la excitación sexual de la mujer. La presión, succión, mordisqueo, o lamidos de ellos originarán una excitación en la mujer. Sin embargo, no todas reaccionan igual al mismo estímulo, así que es muy importante descubrir lo que a cada una le gusta o molesta para poder ser más efectivo.


La gran mayoría de las mujeres disfrutan las caricias realizadas con las yemas de los dedos, labios o incluso el pene a lo largo de las piernas y, particularmente, en el interior de los muslos. La zona alrededor del ombligo es también muy sensible.


El culo es otra zona erógena con muchas terminaciones nerviosas. Éste puede ser estimulado con facilidad por medio de palmadas, presiones o fricciones. El área más erógena del cuerpo de una mujer es el perineo (entre la vagina y el ano). Si apoyas toda su mano sobre esta área, con los labios exteriores de la vagina cerrados, y la presiona con vigor masajeando la zona, puedes excitar con rapidez a una mujer. Existe una densa red de terminaciones nerviosas en esa zona.


Tanto los labios exteriores como los labios interiores del área perineal son ricos en terminaciones nerviosas y constituyen una gran zona erógena en todas las mujeres. Sin embargo, los labios interiores son mucho más sensibles, en especial a lo largo de la superficie interior, en la hendidura de la vulva. La mujer experimentará una gran excitación si presionas ambos labios y masajeas con firmeza las partes sensibles de la vulva. La entrada de la vagina es también rica en terminaciones nerviosas y pueden reaccionar con mucha intensidad a toda clase de caricias. Las caricias con los labios y la lengua en esa zona, puede llevar al éxtasis a algunas mujeres.


Y, por supuesto, El clítoris. Es zona más sensible de la mujer y la más fácil de excitar si el hombre lo hace bien, con suavidad, destreza y sin precipitación. Si utilizas los dedos deben estar bien lubricados, para minimizar la irritación. Recuerda que es una zona muy sensible La estimulación del clítoris con el extremo del pene erecto es una sensación placentera, ya que la presión indirecta es más agradable y estimulante. Fuente: Salud180.com