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Apuesta de riesgo

Eres incorregible, me sacas de quicio, es muy normal que un día como cualquier otro acabe diciéndote que te odio 33 veces al día. Pero no puedes olvidar las otras 34 restantes en las que consigo hacerte rabiar y te bajo esos humos de niña traviesa. En definitiva un pulso constante, divertido, sin limites donde tu me vacilas y yo te muerdo, porque uno no es tonto y se va a dejar vacilar sin devolver el gesto más y mayor, y parece que la pugna no tenga fin porque tengamos más energía que un submarino nuclear. Y digo yo... ¿Te juegas tu suerte a las cartas? Tengo confianza en mi mismo, tengo una confianza sobrada y rebosante, mi sonrisa de Cabrón lo atestigua, y mientras más manos te gano más me crezco, y conforme más manos me ganas mas serio me voy poniendo. Joder... esto es excitante... no puedo decir que va a ocurrir... esto es cosa del azar, lo mismo pueden salirme cartas buenas (en cuyo caso hago acopio de toda mi voluntad para no bailar enfrente tuya y carcajearme en tu cara) que puede salirme una mano terrible (y he de convertirme en un mago mayor que Houdini para venderte humo como si fuera algo mágico).


El caso es que ahí estás tu, con toda tu figura y tu feminidad insinuándose contra esa ropa tan ligera... el verano ha hecho casi tanto daño como la minifalda o los tacones... Se marcan todas tus malditas curvas como si de repente te hubieras convertido en la guitarra preferida de Paco de Lucía, y cruzas tu pierna para enseñarme tus muslos y dejarme ver ese balanceo hipnotizante que causa una regresión en mi mente hacia un pasado homínido donde solo me apetece lanzarme a apretar esos muslos y morder esa piel blanca suave y blanda. No se cuantas veces me lo he planteado... pero si Dios creo pieza por pieza a esa persona destinada a retarme y a volverme loco a cada segundo que pase con ella... definitivamente la tengo delante mía. Pero esta noche tus jueguecitos no serán la causa de la locura, esta noche el azar te volverá loca, porque si Yo gano acabarás suplicándome que deje de torturarte, que deje de mezclar placer y dolor de esa forma tan contradictoriamente terrible, que conforme más aumentas la duración de la tortura hace que los sentimientos de la víctima se conviertan en un remolino de sensaciones hasta el borde de la taquicardia más pulsatil y gustosa del universo entre tus piernas y en tu pecho.


¿Pretendes ablandarme con esa vocecita que ruega que pare? No pequeña... Yo se muy bien cuando debo parar, cuando he de soltarte de mi abrazo de hierro, ni más ni menos que cuando tu aliento pueda alimentar la estructura de un globo aerostático... o parezcas un tren sin frenos... El caso es que quizás este soñando despierto pues el azar es caprichoso y la mano que me ha tocado es una soberana mierda, es lo que tiene el azar, que en cuanto te das la vuelta se acuesta con otro y encima te hace señas para que vea lo perro que es, y tu solo puedes limitarte a sonreír con cara de suficiencia y circunstancias como diciendo... "me importa una mierda que te hayas ido con ella, volverás conmigo" Y ahí es cuando yo me pregunto que es lo que pasará por tu mente, que planes, que tretas, argucias, trampas, fullerías, putadas, jodiendas o maquiavélicas intenciones tienes para con mi culo. Que quede en manos del azar, yo solo se que este juego me encanta, pero definitivamente lo que más loco me vuelve eres tu.