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El estudiar mucho no es bueno

Les voy a contar la historia de cuando perdí mi virginidad con mi mejor amiga. Soy de Honduras, mi nombre es Antonio. Hace 1 mes que mi familia y la familia de mi mejor amiga decidieron salir de viaje a Tegucigalpa, nosotros vivíamos en Danlí, pero tanto Roberta como yo aún estábamos en exámenes, acabarían en 2 días después de que nuestras familias se fueran, optaron por darme las llaves de uno de los carros que tenemos. Solo me recordaron lo básico, que manejara con cuidado y esas cosas. Ellos se fueron el Miércoles y nos quedamos solos, si bien ella vivía un poco lejos de mi casa, le ofrecí de modo cortes que se quedara en mi casa ya que era más cercana a la preparatoria y así no llegaríamos tarde; ella acepto sin dudarlo, solo me pidió que fuéramos a su casa para recoger su ropa tanto para mi casa así como para el viaje. Duramos unas 2 horas para que ella recogiera todo, eran como las 12 del mediodía, por suerte nosotros estudiábamos de tarde y ya traíamos el uniforme de la escuela. Después de que que ella tomara sus cosas, nos fuimos a la preparatoria, para suerte de nuestra amistad nosotros estábamos en el mismo salón. Fue un día aburrido donde después de 2 exámenes (Historia e inglés) me sentía un poco cansado aunque lo peor sería el viernes ya que tendría: Cálculo, Programación y Física, es decir un día de suicidio. Después de la escuela llegamos al carro y Roberta tuvo que regresar al salón ya que había olvidado su chaqueta, me subí al auto y la espere.


Al cabo de 5 minutos ella regreso con su chaqueta en mano y se subió al carro. Maneje normal atravesando las principales avenidas, ella me dijo –Necesito llegar a una farmacia, tengo un poco de fiebre- -No te preocupes-le respondí- cerca de mi casa hay una y podemos llegar ahí Ella solo afirmo con la cabeza. Al cabo de unos minutos y de un horrible tráfico llegamos a la farmacia y ella bajo a comprar sus medicinas. Encendí el estéreo y cerré los ojos durante unos segundos para relajarme pensando en lo mucho que tendría que estudiar estos días. Ella regreso con una bolsa en mano y arranque con destino a mi casa. Al llegar a casa, abrí la cajuela del carro y ella bajo una pequeña bolsa donde tenía su cambio de uniforme, yo baje nuestras mochilas y abrí la puerta de mi casa. Eran las 9 de la noche y ya sentía un poco de hambre así que fui directo a la cocina, abrí el congelador y encontré una pizza grande congelada y pensé “Bendita vida de soltero”, quite la envoltura y la metí al microondas. -Donde voy a dormir?-pregunto Roberta -Si quieres puedes ir al cuarto de mis papás- le respondi sacando la pizza -Claro que si, voy a subir para instalarme- al terminar de decir subio por las escaleras Yo mientras tanto saque dos vasos, cubiertos, refrescos y platos para poder cenar; calente una un poco de sopa y ella bajo con su pijama (Un pequeño short y una blusa muy suelta), la invite a sentarse.


Comimos y reímos durante un muy buen rato donde pude olvidar la presión de los exámenes, platicábamos de todo dada la confina que nos teníamos, conocía todo sobre ella y ella sobre mí. Saque mi celular para ver la hora y vi que eran las 10:30 de la noche, así que le comente que debía de estudiar y si gustaba se me podía unir, ella respondió que mejor usaría un rato mi computadora, con gusto se la preste y yo pase a hacer la labor más dura del estudiante: estudiar. Comencé a estudiar para los exámenes del jueves (Geografía y química) que eran demasiado fáciles para mí aunque mi mayor preocupación fueron los del viernes. Al terminar de estudiar me di cuenta de que era la 1 AM así que camine a mi cuarto para dormir. -Ya terminaste de estudiar?- me pregunto Roberta que aún seguía en la computadora -Ya y veo que aún no dejas de estar en la computadora- le dije en un tono un poco burlón -Prefiero disfrutar la vida pero yo también ya voy a dormirme- De pronto del cielo se escucha un trueno y ella se acerca con temor a mí y me dice –Antonio, le tengo miedo a los truenos, me permitirías dormir contigo?- al terminar de decir eso otro trueno sonó y ella se abrazó más a mí. -Claro que si- le respondí encaminándonos a mi cuarto Los truenos no dejaban de caer y la lluvia comenzaba a arreciar. -Roberta me tengo que poner mi pijama, no te importa si me cambio en frente de ti verdad?- Roberta solo movió la cabeza en negación mientras observaba su celular, yo saque de mi closet una pijama de “KISS”(Mi banda favorita), me quite el pantalón del uniforme quedando en ropa interior. Ella se acostó del lado derecho de mi cama y yo del contrario, me despedí con un “buenas noches” y al instante caí en mundo de Morfeo. Como cada día me desperté a las 9 AM y ella ya en la cama por lo que pensé que estaba en el baño, tome mi celular como cada mañana y revise por unos minutos mi Facebook, me levante y entre al baño para orinar,(Hombres saben de lo que hablo con orina matutina).


Salí y baje a la cocina y ahí vi a Elia tomando un vaso de agua y me dijo –Buenos días dormilón- Le sonreí –Buenos días Roberta, quieres desayunar?- Ella asintió, me acerque al refrigerador y saque unos huevos, los guise y demás y nos sentamos a comer. -Y que tal te sientes para los exámenes?-me pregunto -Hoy no me siento nervioso pero los de mañana me preocupan un poco más- -Yo no he estudiado nada, pero sé que me ira bien en estos exámenes- Terminamos de desayunar en paz, le pedí por favor si es que ella podría limpiar la cocina para yo estudiar para estos exámenes, ella lo acepto sin duda y yo seguí estudiando -Antonio, ya son las 11AM- al decirme esto me di cuenta que el tiempo se había ido volando- deberías dejar de estudiar un poco- Me separe del escritorio, gire la silla hacia ella y le dije- La verdad no me había dado cuenta- -Necesitas olvidar el estudio unas horas- -No gracias, prefiero estudiar un poco más- al decir esto volví a mi libro de Geografía -No-me levanto de la silla y cerro el libro- ayer ya estudiaste y hoy, además supongo que has estudiado desde la semana pasada o no?- -La verdad es que si- -Entonces vamos a ver la “tele” un rato que te ira bien en los exámenes como siempre lo haces- Caminamos a la sala donde estaba el televisor y encendimos la tele para poder ver cualquier programa. Roberta se recostó en mi hombro y seguimos viendo televisión. -Antonio, tienes novia?- La pregunta me saco de onda ya que yo estaba enfrascado en el programa de TV -No- le dije dubitativo -Es lo malo de que solo estés estudiando, no vas por lo realmente importante- -Como que?- -El amor de una pareja, de alguien que te consuele cuando sales presionado o nervioso de los exámenes, cuando te sientes mal.


Digamos que no tengo mucha suerte, como tú sabes 4 seguidas me han rechazado- -Pues eso se acabó- al decir eso se levantó y se quitó su blusa, no tenía brasier, yo entre en estado de shock al ver a Roberta de una forma que jamás me había imaginado, vi sus pequeños pechos, su abdomen plano ,ella se acercó y me beso en los labios(Era la segunda vez que lo hacía, la primera fue con una amiga llamada Claudia la cual prefirió quedarse con su novio que la chantajeaba con suicidarse), yo seguía sin moverme hasta que ella se separó. -Te gusto?- De mi boca no salieron palabras por lo asombrado que estaba de lo que había pasado. -Veo que estas muy impresionado- Puso sus manos en mis caderas bajo mi pantalón del pijama hasta los tobillos y fue cuando reaccione –Porque?- -Hace tiempo que he sentido algo por ti pero tú al estar estudiando todo el tiempo no te dabas cuenta- -Perdón por eso- le respondí serio -Hoy vas a purgar ese pecado siendo mi primer hombre- Al terminar de decirlo toco mi pene (que ya tenía una notable erección) por encima de mi bóxer, ahora yo teme la iniciativa y la bese mientras me levantaba del sillón y comencé a tocar sus pechos, me quite la playera de dormir y quede únicamente en bóxer. Ella dejo de besarme y bajo lamiendo con su lengua mi pecho, sabía lo que iba a pasar, bajo mi bóxer y mi pene salió proyectado en frente de su rostro. Iba a decir unas palabras pero Roberta me interrumpió al meterse mi pene a su boca, yo entre al paraíso, sentía como mis problemas se iban poco a poco de mi cuerpo. Paso un poco de tiempo cuando sentí la eyaculación cerca y se lo hice saber a mi amiga.


Ella no dijo nada, al contrario continuo pero con más velocidad y acariciándome los testículos con su mano derecha... Nunca en mi vida había tenido una eyaculación como esa. -Eso es solo el calentamiento esta noche va a ser mejor después de tus exámenes para que te liberes de la presión- Se levantó y se dirigió al baño, yo me senté en el sillón con mi pene de fuera y perdiendo poco a poco su erección. Que había pasado? Como de ser mi mejor amiga paso a ser mi “novia”, era algo que nunca me había imaginado, recapitulaba cada día que habíamos estado juntos y como nuestra amistad nunca había cambiado su esencia básica. Me volví a poner mi bóxer y mi pijama, ella salió del baño (No me había dado cuenta que se estaba bañando) -Sera mejor que tomes el baño por que llegaremos tarde a tus exámenes y lo mejor viene después de clases- Corrí directo al baño y me desvestí para entrar a la regadera con mi pene semirrecto, me recordé a mí mismo que tenía que seguir concentrado en lo que pasaría hoy en la escuela y lo que pasaría más tarde. Salí de bañarme y me dirigí a mi cuarto para ponerme mi uniforme. Eran las 13:15 y ya estábamos listos para salir con rumbo a la escuela, ambos nos subimos al carro y maneje a una velocidad moderada, durante el camino mantuvimos una plática normal. Al llegar a la escuela a las 13:45 ambos fuimos al salón para empezar las clases. El examen de Geografía lo tuvimos a las 15:30 y Química a las 17:20, tengo que admitir que en ambos sentía como todo lo que leía lo sabía y no me sentía estresado incluso me di el lujo de cantar varias canciones en mi mente mientras explicaba un enlace covalente y la historia de Marie Curie. Salí del salón con la confianza que solo se siente cuando sabes que pasaste el examen, para mi suerte y como si el destino lo hubiera hecho con intención, la profesora de Química nos permitió salir de la escuela e irnos a nuestras casas si ya habíamos terminado el examen.


Roberta tardo 10 minutos más en terminar y en ese momento ambos nos fuimos con rumbo a la casa. Durante todo el camino pude sentir como el nerviosismo se iba apoderando de mí, como mi mente me daba ideas de lo que iba a pasar en cuanto llegáramos a la casa. Me detuve en una pequeña tienda para comprar unas pocas cosas para cenar, estaba en el área de farmacia cuando alguien me abraza por la espalda y me dice: -Los condones ya los compre ayer- Al girar vi como Roberta regresaba al carro. Llegue a la fila y por primera vez mi celular timbro, conteste y era mi Madre, preguntando las cosas básicas: que había comido?, Como estuvo el examen? Y demás preguntas que te hace una madre cuando estas solo. Al final mi Madre y yo nos despedimos con la promesa que el sábado a primera hora nos reuniríamos con ellos. Después de pagar en la tienda y de haber hablado con mi madre, subí al automóvil y maneje tranquilamente. Llegamos a la casa como a las 19:05, baje las bolsas con lo que había comprado en la tienda y comencé a hacer una cena especial para los dos. Como a las 20:00 estábamos cenando un poco de carne con tomate y un puré de papa con el sentido de hacer un poco más romántica la noche, platicamos toda la cena riendo y recordando tiempos pasados. -Que rico cocinas Antonio- -Gracias, es algo simple lo que hice- Al decir esto me levante y comencé a besarla, ella también se levantó y siguió el juego erótico que tanto había esperado. Mientras nos besábamos nos encaminábamos a mi cuarto, cabe decir que no sabía que pasaba dentro de mi cuerpo y de mi mente, todo pasaba tan rápido que apenas podía asimilarlo. Al llegar a mi cuarto, ella se sentó en la cama aun besándonos y descubriendo el cuerpo del otro, sentía su mano recorrer todo mi cuerpo y como la pasión se iba notando cada vez más. Le levante la blusa del colegio y pude ver su brasier negro que contrastaba con su piel blanca, toque esos pechos, sus caderas y pude descubrir lo hermoso que es el cuerpo femenino, también sentía como su mano me tocaban la espalda, incluso pude sentir su mano derecha en mi entrepierna que ya estaba deseoso de salir.


En eso ella desabrocha mi cinturón, yo decido ayudarla y bajo mi pantalón hasta los tobillos, y como puedo me quito los zapatos y luego el pantalón sin dejar de besar a Roberta, también me quito la playera para quedar únicamente en bóxer. Ella se aleja y me da la espalda, de pronto veo como su pantalón va cayendo dejando unas bragas color negro que se van viendo poco a poco, hasta que por fin cae su pantalón, luego veo sus manos dirigiéndose a su espalda para desabrochar ese brasear. Con un fino movimiento ella tiro su brasier al suelo dejando ver por completo una espalda blanca, me acerque por detrás y la abrace besándola en el cuello. Ella se voltea y puedo ver esos pechos al descubierto, ella bajo una mano y la metió dentro de sí tocando mi erecto pene, bajando y subiendo la piel. Las caricias y besos continuaron hasta que la acosté en mi pequeña cama individual donde estuve sobre ella, la excitación iba subiendo más y más con cada caricia que nos dábamos. Deje de besar sus labios para pasar a besar su cuello y luego sus pechos, empecé con el izquierdo y me fui pasando poco a poco hacia el derecho lamiendo el canalillo entre sus pechos, luego aun besándola baje por su abdomen y su vientre hasta que llegue a su vagina, la cual comencé a lamer en círculos, escuchando sus leves gemidos de placer que subían de tono conforme a mi velocidad. Me sentí un completo inexperto haciendo eso, solo sabía que lo hacía bien si ella gemía mas. Sentí sus manos en mi nuca aplastándome a su Órgano para no separarme nunca. No sé cuánto duro pero todo termino con un pequeño grito de placer y un jadeo que me confirmo que mi trabajo se había hecho exitosamente.


Acuéstate en la cama-me lo pidió aun jadeando Así lo hice y repitiéndose la escena de esa mañana, ella bajo mi bóxer gris y mi pene erecto salió en su esplendor para ser introducido en sus labios, lo hizo con la misma maestría que ella lo había hecho hace una horas, sentía como los problemas se iban, como la presión se liberaba de mi cuerpo gracias a ella, al cerrar los ojos sentía placer y descubriendo sensaciones que jamás había sentido, que llegaba a mi ser tan pronto como era posible. De pronto, sentí como el semen iba subiendo, se lo dije pero ella me dijo –No importa- siguió con su frenética velocidad, después de unos segundos mi semen salió y entro en sus labios sin dejar que nada escapara. -Es hora- me dijo ella levantándose Salió de mi cuarto pero regreso rápidamente con una caja de condones, la abrió y saco uno, lo desenvolvió y me lo puso en mi pene, se recostó en la cama y con la voz más provocadora que hubiera escuchado me dijo: Ven. Me puse encima de ella y mis dos brazos a su lado y poco a poco acerque mi pene encerrado en el condón a su vagina, ella solo abrió las piernas y con la misma voz que había usado hace unos segundos me incitó a acercarme un poco más e introducir por primera vez en mi vida mi pene. Si antes había sentido que los problemas se iban de mi cuerpo, ahora sentía como mi cuerpo flotaba, el sentir mi pene entra esas dos paredes me hacía volar entre las nubes. Por inercia comencé con el “vaivén” clásico mientras por mi cuerpo subía algo que jamás había subido, el cómo sus gemidos aumentaban su volumen poco a poco, pasando de ser un leve gemido en su interior a ser audibles en toda la casa. Sentía sus uñas enterradas en mi espalda cada vez que sus gemidos aumentaban de volumen, sus caderas iban igualando mis movimientos poco a poco; en ese momento nada más me importaba que ella gozara tanto como fuera posible, la llenaba de caricias y de besos en los labios con más afán, ella mientras tanto movía su torso por la excitación del momento. Al cabo de unos minutos ella lanzó un grito con más fuerza que antes para indicar su llegada al tan ansiado orgasmo femenino, al ver eso aumente las “estocadas” lo cual solo aumento la fuerza de sus uñas en mi espalda.


Después ella solo soltó mi espada y con una gran bocanada de aire se relajó, quise continuar pero ella me pidió que saliera (aun sin terminar) pero para complacerla así lo hice, me acosté a su lado y Roberta bajo su mano a mi pene, quito el condón y comenzó a masturbarme lentamente como a mí me gusta hasta que pude descargar mi semen y dejar descansar mi pene. Ella giró y me besó, yo le seguí el juego pero un poco más lento esta vez, sin precipitaciones ni prisas, mordía levemente sus labios, la agarraba suavemente de su nuca y besaba su cuello sin dudas, mientras tanto ella tocaba mi pene para erguirlo nuevamente. En fin juventud al rato ya tenía una nueva erección, ella me giró, se acercó a la caja de condones y me pasó uno mientras yo solo la veía, se colocó encima de mí y Ella misma introducía mi pene con una lentitud que era más que excitante al ver su cara poco a poco. En este momento Roberta mandaba y dirigía la velocidad, aumentando y subiendo el ritmo. El movimiento de sus caderas se me hacía aún más excitante, levante mis manos y agarre el marco de la cama para dejarme ser manipulado lo más posible que fuera. Momentos después solo sentí como mis ojos se querían cerrar poco a poco, apretaba las manos en el marco de la cama mientras el líquido subía por mi Órgano y que desemboco con una leve exhalación de aire y el cerrar de mis ojos. Ella se “desmontó” de mí. Nos acostamos juntos y la abracé hasta que ambos quedamos dormidos. No sé qué hora era al despertar pero quería congelar el tiempo para que ese día durara aún más, acaricie su cuerpo, su figura era envidiable, recosté mi cabeza en su abdomen y ahí cerré mis ojos para sentir que esto era real, que mi “mejor amiga” me había dado uno de los mayores regalos de mi vida. Al final ella despertó y la saludé con un beso en los labios y le dije – ¿Quieres desayunar algo?- -Sería perfecto- Me levanté, me puse mi bóxer, mis sandalias y baje a la cocina, en el reloj vi que eran las 10 AM, abrí el refrigerador y saqué todo para preparar unos “hotcakes”.


Al terminar le grité a Roberta que bajara a desayunar, ella bajo con una bata puesta y ambos desayunamos mientras reíamos poco a poco. Terminamos de desayunar y ella me ayudo a lavar los platos, le propuse que ambos nos bañáramos, ella no se negó y me acompaño al baño, regulé el agua y tire mi bóxer al piso mientras ella se quitaba su bata y ambos nos metíamos al agua. Al estar ahí la bese, la acariciaba aún más en el cuerpo mojado, ella poco a poco se agachaba, agarro el jabón y con él me froto el pene para comenzar una masturbación que me volvía loco, el jabón hacía que mi glande fuera aún más sensible que de costumbre así que no tarde en eyacular, ella cerró las llaves del agua y ambos salimos al cuarto para vestir el uniforme. Evidentemente nos cambiamos juntos sin el menor tabú posible. Fuimos a la escuela con toda la tranquilidad del mundo platicando normalmente, tuve mis exámenes en los cuales sentí como todo lo que había estudiado salía a flote en ese momento, quizá Roberta tenía razón y solo necesitaba olvidar el estudio un buen rato.