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Me enamore como una loca

Mi nombre es Julio, abogado, casado, con dos hijos, mi mujer tiene el titulo de farmacéutica, no ejerce, se dedica a la casa y los hijos. Un día, al salir del Juzgado, me tropecé con Alberto, un colega, nos presentamos y entablamos conversación, tomamos un café y charlamos sobre la profesión, el me veía con unos preciosos ojos marrones, su blanca piel en realidad me cautivo, su agradable voz, su manera de expresarse, al despedirnos intercambiamos tarjetas y quedamos para vernos otro día y tomar unas copas, así fue. A los tres días Alberto me estaba llamando invitándome para tomar unas copas en un Pub cercano y comentar varias asuntos con respecto a nuestra profesión, pero de lo que menos hablamos fue de ella, hablamos de nosotros, de nuestros gustos de nuestras tendencias, de las familias y hablando y hablando y tomando copas nos dio las 2 de la madrugada. Le dije que era tarde y que su mujer estaría preocupada por él y me dijo. - Que se joda mi mujer, a mi me gustan los hombres como tú, me case con ella por saber si mi homosexualidad era pasajera, pero no, yo soy gay, me encanta meterme un dildo por el culo, además mi mujer está de viaje en el extranjero, visitando a unos clientes.


Y si tú y yo nos vamos a un motel a pasar la noche? - Pero Alberto estas borracho, no digas tonterías, te llevo a tu casa. Sin más pago la cuenta y salimos cogió su coche y nos fuimos al motel que conocía. Allí, pasamos el resto de la noche, me quería penetrar, pero me opuse, entonces me dijo. - Si no quieres que te dé por el culo, te voy hacer una mamada, ya verás cómo te gusta. Mi mujer, cuando teníamos relaciones, siempre me hacia una felación, no me asustaba lo que me pudiese hacer Alberto. Pero me lleve una grata sorpresa, la manera de hacérmela le daba mil vueltas a como me la hacia mi mujer, era todo un experto, me puso tan cachondo que le ofrecí mi culo. - Alberto, me has puesto muy caliente, deja que me descargue en tu culo y tu después en el mío. - Ya sabía yo que te rendirías ante una buena mamada, toma mi culo y follame bien quiero que me la metas hasta el fondo. Era la primera vez que estaba con un hombre en el sentido sexual, lo receptivo de Alberto me cautivo, nunca había tenido un orgasmo como aquel. Cuando me descargue, le dije. - Tienes un culo maravilloso, quiero que sea mío para siempre pero ahora toma el mío y métemela hasta el fondo. - Espera un poquito, creo que eres virgen y no quiero que sufras, yo siempre llevo unos sobrecitos de gel para una emergencia como estas veras como te gustara. Con una extrema suavidad, abrió un sobre de gel y lo esparció por mi ano, a la vez me masajeaba el esfínter y me introducía un dedo, instintivamente mi esfínter reacciono cerrándose, el me dijo que me relajase, después metió dos dedos y mas gel y más tarde tres dedos los tenia dentro de mi culo, tras un buen rato masajeando mi esfínter, se puso detrás de mí y me dijo.


Ahora relájate y piensa en las cosas maravillosas que te pasaran a partir de este día a mi lado. Y sin decir nada mas, puso su pene a la puerta de mi culo y empezó a empujar, poco a poco sentí como su pene entraba en mí, me estaba desvirgando mi culo, cuando sentí que todo ya estaba dentro comenzó a moverse con un vaivén de mete y saca, cada vez más rápido, notaba como su pene se hinchaba en mi interior tocándome el punto de conexión de la próstata, punto donde los médicos exploran para las revisiones prostáticas, fue tal la sensación, que mi pene se volvió a empalmar produciéndome un orgasmo al mismo tiempo que notaba como Alberto se descargaba en mi interior llenando de semen mi hasta ahora virgen culo. Durante tres años, fuimos amantes, nos disputábamos a quien le tocaba ser pasivo y quien activo, nos gustaba dar y que nos diesen. Incluso llegamos a plantearnos de pedir el divorcio de nuestras respectivas y casarnos. Cuando la mujer de Alberto salía de viaje al extranjero yo me instalaba en su casa como el macho, y Alberto asumía el rol de mujer, cocinaba para mí y se ponía la ropa interior y camisones de su mujer para acostarnos.


Una noche en casa de Alberto, el se había puesto un camisón corto de su mujer, con un tanga haciendo juego, en el momento que estaba comenzando a penetrarle, la puerta del dormitorio se abrió de golpe, apareciendo su mujer y un señor haciendo fotografías, salí de aquella casa corriendo en pelotas, me metí en mi coche y con un buzo de trabajo, que por regla general llevo siempre en el coche y que me pongo cuando tengo alguna avería, pude llegar a casa, le dije a mi mujer al verme llegar de esa guisa, que había tenido una avería en la carretera y me había puesto el traje perdido, que mañana lo llevaría a la tintorería para limpiar y como afortunadamente tenía el buzo, me lo puse. La muy tonta se creyó todo lo que le conté. (Ver el primer capítulo de RICA MI PERRA SUMISA) A raíz de aquel día no volví a ver a Alberto, no sé qué fue de él, pero siempre lo recordare, el además de abrir mi culo a la homosexualidad, abrió mi mente a tener deseo de servir a los hombres, a ofrecerme a ellos. Comencé a frecuentar lugares de tendencia Gay buscando un sustituto de Alberto, hice amistad con algunos, pero tras unas pruebas no llenaban ni mi corazón ni mi culo. Mi mujer, un día me pidió el divorcio, basándose en que le había sido infiel, le dije que era mentira que yo no tenía ninguna amante, y era verdad, había tenido UN amante, durante un tiempo no volvió hablarme del asunto.


Pasaron un par de meses desde aquella conversación cuando recibo una carta del juzgado de familia notificándome la demanda de DIVORCIO CONTENCIOSO, por adulterio, solicitando separación de bienes, la patria potestad de los hijos, orden de alejamiento de la casa y de los hijos, la vivienda, una pensión de alimentación para los hijos hasta su total emancipación, una pensión compensatoria para ella y el 50% del saldo de todas las cuentas bancarias existentes en el territorio nacional así como en paraísos fiscales. Aquello en realidad me alarmo, me tenía agarrado por los huevos, le pregunte porque todo eso y la contestación fue: - Te pedí el divorcio por motivos fundados, tengo pruebas, no tengo nada que hablar contigo, si quieres algo, habla con mi abogado. En el escrito de la demanda, figuraba su abogado, era una mujer, una tal Elena, me puse en contacto con ella, con el fin de llegar a un acuerdo amistoso. Me cito en su despacho y a él acudí. Me dijo, que tenía pruebas de mi adulterio con un tal Alberto, que no obstante se podía llegar a un acuerdo de presentar la demanda de divorcio consensuado si llegábamos a un acuerdo en condiciones, que si no se llegaba a dicho acuerdo, además seria Hacienda la que iría sobre mi por fuga de capitales escondidos en paraísos fiscales.


Me expuso las condiciones. 1ª Una pensión compensatoria, para su esposa de 5.000 € mensuales ya que se tendría que hacer cargo de la hipoteca de la casa familiar y de los demás apartamentos que habían comprado. 2ª Pensión de alimentación para los hijos hasta su total emancipación. 3ª Titularidad de la vivienda familiar a nombre de los hijos y de los demás apartamentos de que disponía. 4ª Ceder la Patria potestad a la madre y una orden de alejamiento de los hijos, esposa y vivienda no inferior a 500 mtrs. 5ª 50% del saldo de sus cuentas bancarias, en territorio nacional y el 100% del saldo de sus cuentas en paraísos fiscales estas en cuentas a nombre de sus hijos, 6ª Internamiento voluntario en un centro de salud para el tratamiento de su dependencia al sexo, tratamiento que será dirigido por profesionales en psicología. A determinar por la parte demandante. Todo eso conllevara el abandono inmediato del domicilio familiar, a sus hijos, con el fin de evitarles algún trauma, se les comunicara que por simple desavenencias conyugales habían decidió divorciarse. Si está de acuerdo, plasmaremos todo esto en un contrato privado, y se registrara ante notario, acompañando copia al juzgado para la modificación de la demande de divorcio contencioso a divorcio consensuado, con ello además evitara que hacienda le valla encima, lo que le supondrá una condena de prisión, y me supongo que no querrá que sus hijos se enteren de que su padre está en la cárcel.


Lo que también podremos hacer, es que la clausula de el dinero en el extranjero, plasmarlo en otro contrato, ya que si presentamos así como esta en el juzgado, este pondrá en conocimiento a Hacienda y no se podrá librar de un juicio por evasión de capitales y lavado de dinero., perjudicándose Ud. a demás de sus hijos. Piénselo y me comunica su decisión, pero ya sabe que tenemos un plazo para presentarlo. Quedamos de acuerdo de que lo estudiaría y le daría una contestación en el plazo de dos días. Cuando salí de aquella oficina, algo me rondaba en la cabeza, pero no recordaba que era, desde luego la colega, además de estar muy buena, sabia su oficio, desde luego me tenia cogido por todas partes, al ser un divorcio consensuado sería mucho más rápido y me desentendería de mi mujer más rápido que si fuese un contencioso, ya que a veces estos duran un año hasta que se da fecha para la vista. A los dos días llame a la abogada, dándole mi visto bueno a las condiciones y me dijo que de inmediato redactaba en documento para presentarlo el ultimo día de plazo, eso me daría tiempo a mí a cumplir con todos los requisitos que me pedían, traspasos de las cuentas del extranjero, nacionales la titularidad de los pisos y apartamentos, las pensiones compensatorias y de alimentación no se efectuarían hasta dictar sentencia, así como el abandono del hogar familiar, ya desde que había recibido la notificación, yo no dormía con mi esposa, me había mudado a un cuarto de servicio que teníamos en la casa.


Fuimos al notario para registrar los contratos, portando los documentos de traspaso de bienes y propiedades, el notario dio fe de los mismos y entrego a la abogada los títulos de propiedad y de las cuentas bancarias a nombre de los hijos y de los bienes inmuebles, desde ese momento solo tenía un capital en una cuenta de la cual tendría que pagar mi nuevo hogar, las pensiones, el coche estaba a nombre de mi esposa, por lo tanto no era mío, le di las llaves indicándole a la abogada donde estaba estacionado. Firmamos los contratos y tras dar fe el notario y entregarnos el acta notarial salimos del despacho. A los 15 días recibí una notificación del juzgado indicándome que la demanda de divorcio contencioso había sido modificada a consensuado, y visto que las partes estaban de acuerdo la vista para la firma daban de fecha la siguiente semana. Solo me quedaba ingresar en el centro de salud para tratar dependencia del sexo.